Entradas

Siete pasos hacia Dios

1. Convertirse / Volver Et hoc erat totum  nolle, quod volebam, et velle, quod volebas Todo consistía en no querer lo que quería y querer lo que querías Marcos 1,14-15 Cuando arrestaron a Juan, Jesús se dirigió a Galilea a proclamar la Buena Noticia de Dios.  Decía:  Se ha cumplido el plazo  y está cerca el reinado de Dios. Convertíos  y creed en la Buena Noticia.  Zacarías 1,3-6 Así dice el Señor Todopoderoso: Volved a mí oráculo del Señor Todopoderoso, y yo volveré a vosotros dice el Señor Todopoderoso. No seáis como vuestros antepasados, a quienes predicaban los más antiguos profetas: Así dice el Señor Todopoderoso:   Convertíos de vuestra mala conducta y de vuestras malas acciones; y no me escucharon ni me hicieron caso oráculo del Señor Todopoderoso.  Vuestros antepasados ¿dónde están?, vuestros profetas ¿viven para siempre?   En cambio, mis palabras y decretos, que encomendé a mis siervos los profetas, ¿no alcanzaron a vuestros a...

Oraciones de San Agustín... y otras

Señor y Dios mío, mi única esperanza, óyeme para que no sucumba al desaliento y deje de buscarte. Dame la gracia de que yo ansíe siempre ver tu rostro dame fuerzas para la búsqueda, tú que hiciste que te encontrara y que me has dado esperanzas de un conocimiento más perfecto. Ante tí está mi firmeza y mi debilidad sana esta, conserva aquella, ante tí está mi ciencia y mi ignorancia si me abres, recibe al que entra, si me cierras el postigo, recibe al que llama, Haz que me acuerde de tí, que te comprenda y te ame. acrecienta en mí estos dones, hasta mi cambio completo, cuando arribemos a tu presencia, cesarán estas muchas cosas que ahora hablamos sin comprenderlas, y tú permanecerás todo en todos, y entonces, viviremos siempre, alabándote unánimemente, Y hechos en tí también nosotros una sola cosa....   San Agustín, Trinitate 15,28,51   ¡Oh Dios, creador de todas las cosas! Concédeme primero el Don de saber pedirte; después, el de hacerme dig...

Cuando llame a tu puerta

Imagen
 Tendría apenas la edad de un adolescente cuando escuché esta canción en la parroquia de Guadalupe. Hoy he vuelto a encontrarme con ella. Toda la vida he sabido que un día llamaré a la puerta del cielo, que será la puerta de casa. Una patria donde nunca he estado y donde me esperan desde hace años los que más me han querido.  ¿Y con qué llamaré a la puerta? ¿De qué irán mis bolsillos llenos? Si quizás no lleve bolsillos en mi último pijama, cuando duerma el dulce último sueño, cuando no me desvelen las ambiciones ni me atormente más el remordimiento. Quizás esa noche, o mejor, esa mañana, sólo me hará compañía la Compañía del camino. Y si así hemos recorrido el camino ¿os imagináis cómo será sentarnos juntos a la mesa en la Patria? (S. Agustín, serm 306B... más o menos) Cuando llegue a ti, hasta tu puerta, habré andado mil caminos; mi cabello habrá blanqueado y yo iré, viejo y cansado, hasta tu puerta Cuando llegue a Ti, hasta tu puerta, con los frutos de mi vida; llevaré cest...

Abrir Camino...

Imagen
 Hay mañana a en las que la jornada va a discurrir por sendas resbaladizas, frías, incómodas... e incluso peligrosas. El miedo siempre convive con el ser humano, y es nuestro aliado para preservar la integridad, pero puede ser un obstáculo para crecer. Un camino peligroso puede ser una perfecta excusa para no seguir avanzando, para engañarnos con esa falsa promesa de “mejor espero a mañana”. Quizás después de habernos encontrado con Cristo, de llenar nuestro corazón con sus Palabras, de arder de Esperanza, quizás se nos han abierto los ojos y nos estamos dando cuenta de que el Camino que nos lleva a Cristo hoy discurre por sendas resbaladizas. Decisiones morales complicadas, cuentas corrientes amenazadas, trabajos precarios, relaciones difíciles. El niño de Belén iluminó la noche, pero no hizo amanecer a media noche, no cambio las reglas del mundo de los hombres, solo propuso un camino para vivirlo de otra forma   Los Magos encontraron la Estrella, tuvieron valor de salir de c...

Oración en una ciudad desolada

Imagen
 En esta jornada en que los agustinos recordamos a San Agustín y recordamos lo que ha significado en nuestra vida conocer su pensamiento y su espiritualidad, conocer la fraternidad que el inició, te invito a rezar con Agustín y con nosotros. ¡Tarde te amé, belleza infinita, tarde te amé, tarde te amé belleza siempre antigua y siempre nueva! Y supe, Señor que estabas en mi alma y yo estaba fuera. Así te buscaba mirando la belleza de lo creado. Señor, tú me llamaste, tu voz a mi llegó, curando mi sordera. Con tu luz brillaste cambiando mi ceguera en un resplandor, Tú estabas conmigo, mas yo buscaba fuera y no te encontraba. Era un prisionero de tus criaturas, lejos de Ti. Hasta mí ha llegado el aroma de tu gracia, por fin respiré. Señor yo te he buscado, siento hambre y sed, ansío tu paz. 1. Una tierra estéril y desierta El ser humano ha ido deformando el mundo haciéndolo cada vez menos habitable. Son las manos del hombre las que han convertido el jardín de Dios en un erial. Y, al mi...